Villalpando aprueba la rehabilitación del escudo heráldico y de su bandera

El Ayuntamiento de Villalpando ha aprobado, con carácter definitivo, la rehabilitación del escudo heráldico y de la bandera municipales. La aprobación definitiva ha sido ratificada en la última sesión plenaria, en la que se ha desestimado una alegación a la propuesta inicial del Ayuntamiento, adoptada en base a una exhaustiva memoria histórica elaborada por Félix Martínez Llorente, catedrático de Historia del Derecho e Instituciones y académico en materia heráldica, y respaldada por un informe favorable del Cronista de Armas de Castilla y León.
El primer paso para materializar el proyecto fue el acuerdo plenario adoptado el 13 de febrero de 2025 y justificado en que Villalpando ha contado desde tiempo inmemorial con símbolos heráldicos propios conocidos por los vecinos, en los que han quedado perpetuados los hechos y motivos más significativos de la historia y de la cultura del municipio y que «han constituido un vehículo de vinculación entre los villalpandinos y de identificación respecto al exterior de nuestra colectividad». Sin embargo, según se expuso en el citado pleno, en la actualidad la villa carecía de una bandera y de un escudo municipales oficialmente adoptados, por lo que «se hace necesario recuperar y rehabilitar dichos símbolos». En un pleno celebrado en diciembre del pasado año, la Corporación aprobó la memoria a la que Martínez Llorente incorporó los estudios y dibujos del escudo y banderas municipales y que, posteriormente, fue sometida al dictamen del Cronista de Armas de Castilla y León, que dio el visto bueno a la propuesta.
En la memoria, Martínez Llorente realiza un amplio recorrido por la dilatada historia de Villalpando, aunque también analiza el origen y configuración de sus símbolos heráldicos. En cuanto al escudo, asegura que, sin duda, la representación más antigua que se conserva del que fue escudo de armas concejil original de Villalpando es la que se encuentra, doblemente reproducida, en la portada del añadido a la puerta medieval de San Andrés o Puerta Villa, mandado construir a principios del siglo XVI por el señor de la villa y duque de Frías, Íñigo Fernández de Velasco.
Sobre la puerta de piedra, como asegura el catedrático en su memoria, se despliega un retablo heráldico en piedra, enmarcado por un Cordón de San Francisco que describe un rectángulo, dividido en su parte central por un alfiz decorado, y en su parte inferior, con medias bolas. A través de este elemento decorativo, el retablo aparece dividido en dos. En la parte superior se ubican los escudos de armas de los titulares señoriales: a la izquierda el blasón de Íñigo Fernández de Velasco y a la derecha, las armas familiares de su esposa, María de Tovar. En el centro, entre ambos, una hornacina, actualmente vacía, que en su día albergó una escultura del apóstol San Andrés, titular de la puerta, cuyo arco aparece decorado con medias bolas isabelinas. En la parte inferior del espacio dibujado por el cordón franciscano y el alfiz central, se conservan dos escudos de armas idénticos, ubicados a derecha e izquierda, con dos saeteras en sus flancos. Su composición heráldica es sencilla: en su campo, cuatro fajas.
