InicioBanderas extranjerasZapatillas y banderas: la guerra cultural del 4 de julio

Javier Ansorena

Mañana es 4 de julio y Estados Unidos se cubre de barras y estrellas. La bandera nacional y sus colores dominan desde las guirnaldas por las calles hasta las infinitas latas de cerveza barata que se empinan ese día, entre hamburguesas y perritos calientes a la brasa. Las marcas aprovechan el fervor patriótico para hacer caja y la moda no es una excepción. Nikeha tratado de subirse al carro del espíritu patrio y se ha pegado un revolcón, en el último episodio de una guerra cultural que cuartea a EE.UU.

La compañía anunció este martes que retiraba un modelo nuevo de zapatillas que llevaban una antigua bandera estadounidense, de la época revolucionaria, en el talón. El emblema es muy similar a la actual enseña del país, excepto que el número de estrellas es solo trece -en referencia a las trece colonias que se independizaron del Imperio Británico- y que están dibujadas en un círculo.

Esa bandera fue una de las que se crearon en las primeras décadas de la joven nación americana, a finales del siglo XVIII. Se la conoce como «Betsy Ross», por el nombre de la sastra que, según una leyenda ya desechada por los historiadores, cosió la primera bandera nacional para George Washington.

Casi 250 años después, el emblema ha pasado de ser un icono histórico a un elemento político. Según «The Wall Street Journal», Nike retiró las zapatillas del mercado por indicación de Colin Kaepernick, uno de los personajes más divisivos de EE.UU. Hace unos años, Kaepernick era el «quarterback» de los San Francisco 49rs, de la liga de fútbol americano, cuando decidió protestar el racismo y la represión policial a la minoría negra durante la interpretación del himno nacional antes de los partidos. Otros jugadores siguieron su ejemplo y el asunto generó una gran polémica nacional: para algunos, eran reivindicaciones legítimas; para otros, una afrenta a los símbolos patrios y a los sacrificios de los militares. Las protestas le costaron a Kaepernick su carrera deportiva, pero no su relevancia mediática. Nike vio una oportunidad y lo convirtió el año pasado, por sorpresa, en imagen de su marca. Hubo llamamientos al boicot a Nike desde sectores conservadores.

Utilizada por grupos supremacistas

Para Kaepernick, la bandera «Betsy Ross» es un símbolo de un país que estaba basado en la esclavitud y que, en los últimos años, ha sido utilizado por grupos supremacistas, incluido el Ku Klux Klan, lo que la convierte en algo ofensivo para muchos. La reacción ha sido furibunda por parte de sectores conservadores, que consideran la bandera un trozo de la historia del país. «Está bien que Nike solo quiera vender zapatillas a gente que odia la bandera americana», protestó Ted Cruz, senador de Texas. «Nike me da vergüenza», dijo Doug Ducey, gobernador de Arizona, mientras anunciaba que anulaba los planes sobre una nueva factoría de la compañía en su estado.

A pesar de las protestas por elegir a Kaepernick como imagen, las ventas de Nike crecieron un 4% en el último trimestre del año pasado y su acción se ha revalorizado un 15% en lo que va de año. El impacto económico de su última decisión está por ver, aunque ya hay beneficiarios: los pocos que se hicieron con las zapatillas antes de que fueran retiradas las están colocando en el mercado de segunda mano por más de 2.000 dólares.

ABC

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